jueves, 15 de agosto de 2013

¿Guardería, niñera o abuelita?



por patricia orellana

Quién cuidará a los bebés o niños es la constante preocupación de padres y madres de familia, sobre todo en el caso de aquellos que trabajan fuera del hogar. La abuela, por lo general resulta ser en muchos casos quien se encarga del cuidado; si no se tiene este apoyo se opta por contratar los servicios de alguna niñera, o de una guardería. 

Cualquiera que sea el caso, lo primordial es garantizar la seguridad y sano desarrollo integral del niño o la niña, pues hay que considerar que “las edades de preescolar son las más importantes en la vida de los niños”, según explica Susana Castro de Penados, instructora en estimulación temprana, directora del centro infantil Kid’s Corner y promotora en contra del maltrato infantil. A continuación, algunos pros y contras de cada una de las siguientes opciones.


Aula maternal

Una de las ventajas de una guardería o centros de estimulación temprana es que reciben a bebés desde los 40 días de nacidos, donde trabajan las áreas de aprendizaje que requieren de acuerdo a su edad: sociemocional, cognoscitiva, motricidad fina y gruesa, además de autoestima, explica de Penados.
A través de las actividades y rutinas, los niños van adquiriendo y estimulando destrezas básicas para su desarrollo, lo cual facilita su proceso de aprendizaje y adaptación al medio.
Los niños que han estado en guarderías desde edades muy tempranas tienden a poseer mayor desarrollo del lenguaje, y en el área social son más extrovertidos y seguros de sí mismos, lo cual se traduce en una ventaja, explica la psicóloga educativa Olga
Orellana.


Aspectos a tener en cuenta

Es importante que los padres, antes de inscribir a sus pequeños en un centro de cuidado diario, conozcan varias opciones y recorran el lugar para que se den cuenta de cómo se trabaja. Deben indagar sobre la capacitación que tienen las personas que se encargan de cuidar a los niños, cuantos bebés tendrán a cargo (no más de seis o siete niños por niñera y/o educadora en menores de 3 ó 4 años), horarios y rutina, así como instalaciones con buena iluminación y ventilación; áreas verdes para la recreación, juegos y mobiliario, de acuerdo a la edad y tamaño de los chiquillos.
Lo ideal es que la guardería se ubique cerca del domicilio. Los padres deben hacer todas las preguntas necesarias y estas tienen que ser respondidas ampliamente.
Marlon Cifuentes, director de los centros de cuidado infantil diario, de la Secretaría de Bienestar Social, refiere que estos deben contar con un registro que avale la capacidad para recibir a niños de 0 a 4 años, con personas idealmente formadas (maestras y niñeras capacitadas) para atender en estimulación oportuna y primeros auxilios, así como poseer licencia sanitaria. Asimismo —agrega Cifuentes— toda guardería, pública o privada debe tener un servicio de pediatra, o un seguro que posibilite y resuelva alguna emergencia.


¿Con una empleada?

Cuando la persona es de confianza, la ventaja es que el pequeño no tiene que salir de su ambiente. No obstante, el niño también puede verse limitado en su desarrollo, debido a algunos factores: como el hecho de que la empleada tenga poco tiempo para dedicarle al bebé, ya que también tiene que cumplir con las labores domésticas, lo cual hace que el niño no socialice ni pueda desarrollar otras destrezas.


Con una niñera

Contratar a una niñera acreditada es otra opción para que el bebé crezca en su ambiente. Una desventaja es el costo que esto conlleva. Antes de decidirse por una de ellas hay que buscar con tiempo, pedir cartas de recomendación y entrevistarlas personalmente, y durante esta, hacerles preguntas como qué haría en caso de fiebre, atragantamiento o caídas. Deben ser mayores de 18 años.
Hay que señalar con claridad los límites y explicar acerca de la disciplina que quieren para su pequeño. Esto también es válido con las empleadas. Es importante establecer un período de adaptación o de prueba de, al menos, 15 días antes de dejarlas totalmente a solas con los hijos.


Con la abuelita

La abuelita tiende a ser muchas veces la elección ideal. El amor y el cuidado que tiene hacia ellos es indiscutible; sin embargo, los padres del bebé deben considerar si su edad aún le permite atender al niño; asimismo, debe haber una relación familiar armoniosa.
Hay que considerar que la paciencia puede verse reducida y “el bullicio” del bebé puede alterarle.
Lo ideal es que si la abuelita cuidará al pequeño, siempre haya alguien más apoyándole.

¿Algo está mal?

Durante el proceso de adaptación el niño puede tener desequilibrios (llorar, irritabilidad, malhumor, etcétera), pero es pasajero.Hay que poner atención a los cambios de conducta y hablar constantemente con quienes lo cuidan.También estar atentos a las conductas negativas, pues muchas veces pueden estar sufriendo o estar atemorizados y no pueden expresarlo verbalmente.Es recomendable que periódicamente el padre o madre de familia llegue de manera improvisada al lugar donde se encuentra el pequeño, para observar el trato que recibe.

Un mal cálculo que afecta la salud



por patricia orellana

Los dolores que genera uno o más cálculos en los riñones cuando el cuerpo trata de expulsarlos por la uretra, son tan fuertes que muchos los comparan con los de un parto natural. El médico Pedro Dávila, del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGGS), comenta que estos dolores están catalogados como uno de los más fuertes que existen.

“Un cálculo o piedra renal se forma por el depósito de sustancias minerales que normalmente pasan por el riñón, pero que por algunas condiciones especiales se acumulan en este órgano, tales como el ácido úrico, calcio, sodio y fósforo; aunque los más frecuentes son los de calcio —mineral que la mayoría de veces está en los huesos—, el cual tiene una regulación especial en el organismo, que depende del riñón. Por lo que, el exceso en la ingesta de este puede provocar su aparición”, explica Dávila.
También están los tipo estruvita, que se forman después de una infección del sistema urinario. Otra clase de cálculo son los que se originan cuando hay demasiado ácido úrico en la orina y, finalmente, los de cistina, una sustancia que contribuye a la formación de los músculos, nervios y otras partes del cuerpo. Estos surgen cuando existe una anormalidad propia del organismo, que produce una enfermedad llamada cistinuria.


Importante saber

Los síntomas que alertan de la existencia de cálculos renales son: dolor extremo en la espalda o a un costado, orina con sangre, apariencia turbia o con mal olor; fiebre y escalofríos; vómitos, y sensación de ardor al orinar.
La mayoría de las piedras renales se eliminan del cuerpo sin ayuda médica. Algunas veces esa extracción se dificulta y puede atorarse en las vías urinarias, bloquear el flujo de orina y causar el fuerte dolor.

Básicamente un riñón duele por: infección severa, presencia de cálculos y de tumores. No obstante, son las imágenes de radiografía o ultrasonido las que confirma la presencia de cálculos, sumado a un examen de orina.
Cuando el cálculo se extrae debe llevarse a patología para investigar qué sustancias lo componen —nivel de ácido úrico, análisis de orina para ver cristales y glóbulos rojos— y determinar el seguimiento del paciente en cuanto a hábitos alimenticios; por ejemplo, beber de seis a ocho vasos de agua diariamente para mantener una buena diuresis, así como la disminución de sustancias con alto contenido calcio.
Si la persona presenta un segundo episodio, pese a modificar sus hábitos, se requieren otros estudios para descartar que no haya una alteración propia del organismo que promueve la formación de piedras. “Una de ellas es la regulación de la parathormona u hormona paratiroidea, que se encarga de regular las concentraciones de calcio en la sangre”, enfatiza Dávila.


Formas de tratamiento


Como parte del manejo médico conservador está aumentar la ingesta de líquidos para producir por lo menos dos litros de orina al día, y la restricción de proteína y de sodio, comenta el urólogo Gilberto Barillas. Aunque no hay medicamentos específicos para destruirlos, sí existen fármacos que relajan el músculo de la vía urinaria para facilitar el paso del cálculo. Asimismo, se prescriben analgésicos y relajantes para que favorezcan la expulsión.
Si la piedra es excretada por la orina, no se necesita otro tratamiento, pero sí está obstruyendo, hay que retirarla. 
Existen varias vías, una de ellas es la litotripsia, una especie de ultrasonido que envía ondas sonoras que la deshace para que esta sea eliminada como arenilla. El procedimiento es ambulatorio, dice Dávila
También hay formas transitorias como la colocación de un catéter de doble jota en la vía urinaria, cuando hay una piedra que tapa la excreción del riñón. 
El objetivo de este es permitir la eliminación de la orina para liberar la tensión del riñón y que siga su función. Luego se planifica de qué manera se retirará el cálculo. Además se pueden extirpar los pequeños situados en la parte inferior del uréter, con una sonda denominada ureteroscopio que se introduce por la uretra y la vejiga, la cual los deshace.
Se opta por cirugía cuando el cálculo es demasiado grande como para salir por sí solo, si está creciendo o bloquea el flujo de orina y causa una infección o daño renal. “Puede ser: abierta, endoscópica o laparoscópica y percutánea”, agrega Barillas.
Esta última consiste en “introducir una aguja a través de la espalda, guiada con Rx (fluoroscopia)... se introducen unos dilatadores y se realiza litotripsia intracorpórea, luego, se deja colocada una sonda de nefrostomía por dos días, explica Barillas.


Medicina alternativa
El naturópata Francisco Quiñónez, de la Clínica Alternativa, medicina natural y biológica, explica que hay fármacos homeopáticos para atenuar las molestias causadas por los cálculos, como el Berberis Vulgaris, Cantharis Vesicatora y Lycopodium Clavatum.
También puede utilizarse la fitoterapia, con infusiones de diente de león, cola de caballo, perejil o arándonos, que “ayudan a que el riñón esté excretando orina”, resalta Quiñónez.


Así funcionan

Los riñones son órganos en forma de frijol. Cada uno mide alrededor de 10 a 12 centímetros de largo. Están localizados a cada lado de la columna vertebral, detrás del espacio donde se encuentran los órganos digestivos. Cada uno recibe sangre por una ramificación de la aorta, denominada arteria renal. 
La sangre fluye desde la referida arteria hacia venas más pequeñas, denominadas arteriolas, cuyo tamaño disminuye de forma progresiva. Las funciones principales de los riñones son la filtración de la sangre y la excreción de los productos metabólicos de desecho y del exceso de agua y de electrolitos —sodio, potasio, cloro, glucosa y bicarbonato—. Además, muchos fármacos se excretan por estos órganos. Si estos no se eliminan, las toxinas pasan a la sangre. 
Cada día, los riñones procesan unos 200 litros de sangre para eliminar, aproximadamente, dos litros de agua sobrante y desperdicios. Estos se convierten en la orina que baja hacia la vejiga, a través de tubos llamados uréteres. La vejiga urinaria acumula la orina hasta que la persona va al baño a evacuarla.

Siesta,¿necesidad o pereza?



por patricia orellana

Es común que después de almorzar el cuerpo se sienta debilitado, los bostezos sean frecuentes y hasta disminuya la capacidad de concentración, esto se solucionaría con una una siesta de 20 ó 30 minutos diarios, que produce grandes beneficios físicos y emocionales.
Romeo Lucas Medina, psiquiatra de la clínica Psykolife, explica que se ha comprobado que es necesario un descanso tranquilo —se duerma o no— a medio día laboral. 

“La siesta es necesaria y reparadora”, añade, pues permite que la persona esté en mejores condiciones para continuar sus labores, independientemente de cuáles sean; estará más renovada y con más capacidad creativa, de razonamiento y cognitiva. 
También se mostrará más alerta para actividades que requieren habilidades físicas y motoras. 
Para que el descanso sea efectivo, el tiempo no debe exceder los 30 minutos. Si se prolonga, el efecto puede ser contraproducente —peor si se toma después de las cinco de la tarde—, y la persona se despierta más debilitada e inactiva. Además, se alteraría su patrón de sueño y por las noches duerme menos, comenta Lucas.

Estudios lo comprueban

La relación entre dormir una siesta diaria y la disminución de problemas cardiacos estriba en que durante el sueño la presión arterial se mantiene mejor controlada, en sus estándares normales. 

Un reciente estudio publicado en la revista Journal of Applied Physiology demuestra una disminución significativa, de un 37 por ciento, en el riesgo de sufrir un infarto en quienes hacen una siesta diaria, y de 12 por ciento en quienes la hacen de manera ocasional.
Los beneficios que una buena siesta provee también fueron dados a conocer por varios investigadores que asistieron al Congreso de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, en San Diego, California, en febrero último.
Matthew Walker, de la Universidad de California en Berkeley, presentó un trabajo efectuado con 39 jóvenes que tenían un promedio de 29 años. La mitad de estos hicieron siesta. Luego todos tuvieron que hacer un tes en el que intervenía el hipocampo (región cerebral relacionada con la memoria de datos). Los resultados demostraron que quienes habían dormido la siesta pudieron completarlos mejor.

En algunos países la siesta es una cultura, y prácticamente toda la actividad se detiene a partir de las 14 horas, pero en la mayoría, debido al ritmo de vida, es muy difícil dormir un momento, pues no hay condiciones adecuadas ni tiempo. 

Una persona que trabaja sola en una oficina puede adaptar el espacio para ese fin: cerrar la puerta, colocarse tapones en los oídos y tener una silla un poco más cómoda para recostarse, o simplemente inclinarse sobre el escritorio.
Si los empleados cuentan con un tiempo limitado de horario, pueden tratar de ocupar la mitad de éste para comer y efectuar una corta caminata para procurar la digestión, y luego, la siesta.


Durante el embarazo

Para las futuras mamás, tanto la siesta como dormir bien es indispensable. El ginecólogo Rogelio Arévalo, especialista en embarazos de alto riesgo, comenta que durante el primer trimestre de gestación aumentan los niveles de progesterona y estrógeno. 

La primera hormona tiene entre sus funciones brindar un efecto relajante, y por ello incentiva el sueño. Asimismo, el que las mujeres reposen tiene un efecto protector para el bebé, ya que habrá mejores condiciones para que el curso del embarazo sea óptimo, porque las membranas se adhieren mejor al útero, afirma Arévalo.

Un breve descanso por la tarde puede ayudar al organismo a renovarse
Dormir bien

El neurólogo y somnólogo Gustavo Cosenza, de la Clínica del sueño adscrita al centro neurológico que lleva su nombre, señala que el sueño es una función vital que le permite al cuerpo, y en particular al sistema nervioso, reponer energía y permitir su funcionamiento normal durante el día. De la calidad de este depende la salud física y mental, el rendimiento laboral y el desempeño social y familiar.


“Durante el sueño se mantienen ritmos periódicos donde el cuerpo pasa de etapas superficiales de sueño denominadas N1 y N2 a una más profunda llamada N3. Cada 90 minutos, aproximadamente, tenemos un período de sueño REM (del inglés Rapid Eye Movement), donde los ojos de la persona se mueven rápidamente, y es cuando soñamos”, explica el experto en su página www.buensueno.com

Sara C. Mednick, autora del libro Take a nap, change your life (Toma una siesta, cambia tu vida), señala que un buen sueño ayuda a mantenerse joven, ya que durante este el organismo secreta hormona del crecimiento, que posibilita la regeneración celular, reduce el riesgo de diabetes, ya que regula los niveles de cortisol e insulina; disminuye el estrés, las migrañas y otros problemas relacionados con la ansiedad, y mejora la memoria ya que la consolidación de esta función ocurre durante el sueño.


Tanto la falta de sueño (insomnio) como el exceso de este pueden ser síntomas de problemas emocionales. El primero, porque se presenta mucha ansiedad e impide la fase de relajación que conlleva el sueño, y segundo porque cuando una persona está triste o deprimida, se refugia en el sueño, y este es una evasión, señala Lucas Medina.



Sugerencias para conciliar el sueño

Existen muchas técnicas que resultan efectivas para lograr un sueño placentero.Contar con un ambiente adecuado: evitar entradas de luz y ruidos externos en la habitación, la cual debe tener ventilación adecuada.
La cama y las almohadas deben ser cómodas y en buen estado.
Se sugiere evitar cenas copiosas y procurar orinar antes de acostarse, para que en la madrugada no haya necesidad de levantarse. Asimismo, evitar la cafeína al los menos cinco horas antes de acostarse, ya que es un estimulante que acelera el pulso y mantiene a las personas “en alerta”. Abstenerse de comer dulces antes de acostarse, ya que pueden elevar la glucemia y hacerla bajar por la madrugada, lo cual hace que la persona se despierte.Al acostarse y justo antes de intentar dormir, respirar profundo, para procurar la relajación. Por último, evitar llevar a la cama los problemas del día; mejor pensar en imágenes y recuerdos que produzcan placer.