domingo, 28 de julio de 2013

Un aplauso para esas madres



Son muchas las causas que llevan a una mujer a criar hijos sin una pareja; en algunos casos, por elección propia y en la gran mayoría obligada por las circunstancias. 

En una sociedad como la guatemalteca, en la cual la figura paterna en el hogar es tradicional (pues su ausencia choca con el ideal de “familia”), el reto para una madre soltera es grande, pues tiene que tratar de compensar esa carencia a nivel social, emocional y económico.
Son muchas las causas que llevan a una mujer a criar hijos sin una pareja; en algunos casos, por elección propia y en la gran mayoría obligada por las circunstancias.
Sin embargo, el estar embarazada y no tener un cónyuge no debe ser motivo para el desánimo o, peor aún, la desesperación.
Lo primero que se debe hacer es aceptar la situación, y enfrentarla con el apoyo de familiares y amigos que puedan ayudarle a la crianza de su hija o hijo. Sentirse respaldada le ayudará a enfrentar el desafío.
El peso social que debe cargar la madre soltera puede ser abrumador, comenzando por el acto de comunicarle a la familia que el padre del futuro bebé no se casará con ella o en el peor de los casos, que tampoco se hará cargo del pequeño.
La educadora colombiana Ángela Marulanda, en su libro Creciendo con nuestros hijos, afirma que hasta hace unos años la madre en estas condiciones era rechazada, y sus hijos discriminados.
Actualmente, este tipo de familia tiene cada vez mayor aceptación, posiblemente porque hay un menor estigma asociado con la separación conyugal o la maternidad sin pareja.

En carne propia
 Para Marcia, quien cría a un hijo de cinco años, el factor económico es lo que más le ha afectado. “Si no fuera por la ayuda de mis hermanos, no hubiera podido salir adelante con José Carlos, ya que su papá al enterarse de mi embarazo, literalmente huyó.
El primer año, fue mucho gasto en leche y pañales. Ahora, es el colegio, la vestimenta, medicinas, comida, entre otros”, cuenta. Pero eso no es todo. Agrega: “Me angustio al pensar qué le contestaré a mi chiquito cuando me pregunte por su papá”.
Casos así son bastante comunes y a criterio de la psicóloga Mireya de Arroyave, de la Clínica de Psicología Integrada, a los niños hay que hablarles con la verdad, pero sin lastimarlos.
Decirles que su padre no puede estar con ellos por diferentes razones, pero jamás hacerles ver que no los quisieron porque esto les daña su autoestima, misma que en la niñez se forma, entre otros factores, en la medida que sienten amados por mamá y papá.
La psicóloga Ninneth Morales comenta que las explicaciones deben darse de acuerdo a la edad y nivel de compresnión del pequeño: por ejemplo, si tiene menos de cinco años, será suficiente decir que hay muchos tipos de familias y que en la suya, no convive el papá, aunque lo tenga.
Por supuesto, hay que dejar abiertos los canales de comunicación expresando que se puede hablar del tema, cuando lo requiera.
Rossana tiene un bebé de tres años, cuyo padre le dio el apellido pero entrega un aporte económico casi nulo, al igual que la atención hacia el pequeño, argumentando que tiene otros gastos, y una agenda muy apretada. Al final, ella carga con la responsabilidad de cuidar, educar y alimentar a su chiquillo.

Mi abuelo es mi padre
Es importante que los niños siempre tengan cerca una figura masculina. Por lo general es el abuelo materno o el tío, quien la suple.
Aunque no es determinante, quienes tienen esa carencia están más propensos a sufrir problemas relacionados con la identificación paterna, pues el padre constituye uno de los pilares de la seguridad y estabilidad emocional, señala de Arroyave.

La vida sigue
Otro aspecto que Morales, recomienda es que las madres solteras no se sobrecarguen de obligaciones, a tal punto que empiecen a condenarse a la privación de vida personal lo que a su vez repercute en aislamiento y menos contacto social. A largo plazo esto podría generar sentimientos de soledad y frustración.
Deben buscar los mecanismos adecuados —en la familia, amigos o grupos de apoyo— para sobrellevar su situación. Además tienen que trabajar y optar a remuneraciones que les permitan mantenerse ellas y a sus hijos, pues en la mayoría de veces, son los únicos ingresos con los que cuentan, agrega Morales. Y es que, como expone Marulanda, “en las familias con dos padres, por lo general los problemas y determinaciones importantes sobre los hijos se enfrentan en pareja, pero la madre separada debe asumir sola todo esto”.
En similares situaciones están aquellas madres que enviudan a una joven edad y de pronto deben afrontar problemas económicos. En este caso, el desafío va encaminado a que los niños acepten que su padre falleció.

Grandes satisfacciones
Si bien, los retos que enfrenta una madre cabeza de familia son mayores y exigen mayores esfuerzos, sacrificios y lucha, también pueden ser gratificantes las satisfacciones personales que se obtengan en el proceso, del cual puede salir tan enriquecida y triunfante.
Es importante mantener esta esperanza, pues en la medida en que una persona se sienta bien consigo misma, estará bien para dar todo el cariño que su retoño necesita.

Valientes
Las madres solteras deben evitar los sentimientos de autocompasión y culpa, que generan conceptos negativos hacia sí misma y hacia otros, mismos que únicamente perjudican a los hijos, pues les generan resentimiento, culpabilidad e inseguridad.
Lástima. En ningún momento vea a sus hijos con lástima, ni los sobreproteja, porque se sienten inferiores y desarrollan una pobre autoestima.
Culpa. Es un gran obstáculo para la tarea de educar, pues los niños perciben esta sensación y pueden aprovecharla para manipular a la madre y lograr caprichos.
Convertirlos en pareja. Muchas mujeres en situación de soledad, vuelven confidentes a sus hijos o hijas, hasta el punto de permitirles dormir diariamente en el lugar que antes ocupaba papá. Un niño en esta situación asume una serie de responsabilidades perjudiciales para él, ya que se les acelera el proceso de madurez y se llegan a sentir culpables cuando no las asumen.
Buscarles un papá pronto. Cualquier relación que se inicie motivada en esta carencia de afecto o compañía, fracasará. Se debe necesitar al cónyuge, porque se le ama y no por suplir un vacío.

Un problema que existe y se oculta



 Las infecciones vaginales constituyen una de las causas más comunes en consulta ginecológica, embargo, a menudo se retrasa la búsqueda de ayuda por tabúes, temores y represión.

Las tres infecciones mayores vaginales son: candidiasis, bacteriana y tricomoniasis.  Se sabe que  el 75 por ciento de mujeres, en algún momento de su vida, han padecido alguna de estas.

¿Qué las causa?
“Entre los factores que favorecen la proliferación de bacterias u hongos están los elementos de aseo como las duchas, desodorantes o fragancias vaginales”, explica Martín, ya que la vagina no está “diseñada” para recibirlos,  y se altera su flora normal.
El uso diario de toallas sanitarias o protectores, la ropa interior sintética o apretada, el portar pantalones muy ajustados —que impiden que el área vaginal se ventile y provoca más humedad— son otros predisponentes, así como el componente sexual: a mayor promiscuidad, mayor riesgo.
El uso de antibióticos facilita el desarrollo de infecciones. Martín lo explica así: “El antibiótico no es un ser inteligente que se dirige sólo al sitio donde está la infección, sino que va a todos los tejidos —aunque hay medicamentos que tienen preferencia por algunos—; entonces, cuando llega a los tejidos de la vagina, cambia la flora normal y  aumenta el riesgo de que ocurra una infección en la zona. Por eso se hace énfasis en no automedicarse antibióticos y tomarlos únicamente por el tiempo que se prescriba”.
 Vaginosis bacteriana
Causada por microorganismos como la Gardnerella Vaginalis, es la infección vaginal más frecuente en la mujer con vida sexual activa. “Normalmente hay bacterias en la vagina que son parte de la flora normal, pero cuando estas son reemplazadas por otras que no deberían estar ahí ocurre la vaginosis bacteriana”, indica Martín. Los síntomas incluyen flujo semiespeso, blanquecino y espumoso,  con olor similar a pescado derivado de las sustancias que secretan las bacterias.
Candidiasis
Infección por el hongo Cándida, que puede existir en muchas mucosas en el ser humano, pero se vuelve patológica en  circunstancias como: estado inmunológico, traumas, antibióticos y cambios en el Ph. Se manifiesta con flujo grumoso, blanquecino o verdoso y adherente —se pega a las paredes internas de la vagina—, irritación e hinchazón en la vulva y genitales externos, e intenso prurito.
  
Tricomoniasis
Infección por transmisión sexual causada por el parásito Trichomona Vaginalis, el cual se observa a través del microscopio. Síntomas: flujo abundante, espumoso y fétido, irritación en  genitales y picazón.
El diagnóstico preciso
Entre los criterios para detectar  las infecciones  está el clínico, basado en el aspecto del flujo; la microscopia directa, para ver la aparición de células guías, el Ph, así como muestra de flujo para determinar qué ocurre en quienes  tienen infecciones recurrentes y no mejoran con los tratamientos.

  En busca de soluciones
Organizaciones que se dedican al tratamiento de infecciones, como el Colegio Americano de Ginecología y Obstetricia, y la OMS,  tienen claro que para infecciones bacterianas y por tricomonas, la droga indicada es el metronidazol, por su alta eficacia y baja tasa de resistencias, dice Martín. Hay tratamientos orales (cápsulas y comprimidos) y locales (crema y óvulos). La ventaja de estos últimos radica en la aplicación directa en la zona infectada y con menores efectos gastrointestinales secundarios.
Para aumentar la eficacia de los tratamientos y garantizar que las mujeres no los abandonen a la mitad —cuando observan mejoría—, existen fármacos con mayor concentración de metronidazol que también incluyen miconazol, un  componente que disminuye la probabilidad de 30 ó 40 por ciento de infecciones que incluyen Cándida. Su efectividad radica en que cura y elimina la infección, evitando recurrencias.
El no tratar oportunamente esos padecimientos repercute en  daños en la salud sexual y reproductiva como incremento de  riesgo de infecciones en las vías urinarias y enfermedad pélvica inflamatoria. En el embarazo:  amenaza de parto prematuro, ruptura de membranas, aborto o infección en el recién nacido.
Durante el verano
Las piscinas no tienen bacterias u hongos que infecten la vagina, pero el cloro que entra en esta puede causar que la flora bacterial cambie y predisponga  una infección. Además, cuando una persona va a un balneario permanece mucho tiempo con la calzoneta mojada y esa humedad en el área genital facilita el crecimiento de hongos o bacterias, señala el ginecólogo Rogelio Arévalo. En verano, la prevención principal es tratar de evitar esa  humedad. Después de permanecer en la piscina o mar, hay que ducharse,  secarse bien y cambiarse,  enfatiza Arévalo. También hay que abstenerse de portar ropa apretada. Como prevención pueden utilizarse champús externos (vaginales) que sean inodoros o insaboros, que  tienen el objetivo de neutralizar el Ph y no alterarlo, añade Arévalo.

Las abuelitas tenían razón: medicina legendaria




Cuando ni los médicos ni los hospitales eran parte de la vida cotidiana, nuestros ancestros valiéndose de su natural ingenio y en su afán de sobrevivencia, descubrían plantas, hierbas y raíces para crear sus propias y exitosas recetas para aliviar o prevenir muchas dolencias.
Los tiempos cambiaron, el desarrollo llegó y con ellas las industrias farmaceúticas y especialidades médicas.
Atrás quedaron todas esas pócimas, aparentemente mágicas, que las abuelitas insistieron en preservar.
Pero, al parecer, el ser humano cansado de tanto bombardeo químico en su organismo, la mayoría de veces, con efectos secundarios; pareciera que quiere reencontrarse con la naturaleza.
Es así como andan en busca de productos naturales que les reduzcan los síntomas o prevengan muchas enfermedades.
En Guatemala, por ejemplo, según un estudio efectuado por Benestar, empresa que ofrece productos naturales cuyo laboratorio cuenta con el aval de la FDA, los problemas que más afectan a la población son: el estrés, enfermedades digestivas y respiratorias, tal como comenta Francia Elena Giraldo, gerente de la empresa.                                                   
A continuación, algunas plantas que puede utilizar. Recuerde que aunque sean naturales, cada organismo puede responder diferente. Consulte con un profesional si desea utilizarlos.
• Gánele al estrés
Ginkgo biloba
Es una planta asiática que desde hace unos 250 millones de años ha sido sido utilizada. Favorece la microcirculación a nivel cerebral, previene la pérdida de la memoria y el envejecimiento interno, gracias a sus propiedades, entre ellas los glucósidos, flavonoides y terpenolactonas, explica la nutricionista Muckay Ixcamparij.
Es una de las plantas más aceptadas a nivel médico. Su consumo habitual contribuye a que la presión arterial se mantenga en los niveles adecuados, razón por la que también se el atribuyen beneficios a nivel cardiovascular, advierte Ixcamparij.
Holy Basil
Es la planta sagrada de la India, contribuye a regular los niveles de Cortisol, la hormona que produce el estrés y consecuentemente a reducir sus síntomas: insomnio, ansiedad, depresión.
Cuando una persona sabe controlar el estrés, su sistema inmunológico se ve favorecido también y se enfermará menos, añade Ixpamparij.
El Holy Basil es procesado rápidamente por el hígado y no produce efectos secundarios. También controla el azúcar en la sangre y reduce el riesgo de obesidad.
• Eleve sus defensas
Echinacea Pupurea
Esta planta contribuye a fortalecer el sistema inmunológico previniendo así la formación de células cancerígenas al activar los glóbulos blancos, y a aumentar las defensas del sistema respiratorio.
Quien consume la raíz en infusiones o en comprimidos o cápsulas, protegerá a su cuerpo de agentes virales y bacteriales que producen resfriados, gripe y otros problemas respiratorios.
Entre los principios activos de la planta están los polisacáridos, flavonoides, ácidos felónicos.
Uña de gato
Actúa como antioxidante, antiinflamatorio y anticancerígeno, pues esta planta basa sus procesos en la acción de los glucósidos esteroles y alcaloides, que estimulan el sistema inmune, dice la naturópata Karla Godínez de Quiñónez, de la Clínica Medicina Alternativa.
• Estómago sano
Pura fibra
El Psyllium plántago es fibra y como tal, mejora la salud digestiva y problemas de colon irritable, dice Ixcamparij.
Se emplea para mejorar el movimiento intestinal, por lo que hace que las personas que padecen estreñimiento tengan evacuaciones más frecuentes y con consistencia normal.
También elimina grasas y absorbe toxinas. Cuando se toma en comprimidos o cápsulas que contienen lactobacilos los beneficios son mayores, ya que se regenera la flora intestinal, señala Giraldo.
Pericón
En té o infusiones se usa para eliminar los dolores de estómago y menstruales, náusea, dolor de vientre y anemia. Contiene grasa, tres resinas ácidas, esencia, clorofila, caucho, ácido gálico, tanino, glucosa, dextrina.
Otros
La albahaca está indicada en el tratamiento de inapetencia, digestión lenta, espasmo gastrointestinal, vómitos y dolor de estómago, cita el documento Plantas medicinales para el tratamiento del sistema digestivo y su cultivo, elaborado por el ingeniero agrónomo José Vicente Martínez, quien contribuyó al Programa Educativa del Jardín Botánico.
El documento también cita: “la guayaba, por su actividad astringente, antidiarreica, antibacteriana, espasmolítica y sedante esta indicada para tratar diarrea, disentería, cólico e infección respiratoria”.
Algunos consejos
La naturópata Karla Godínez de Quiñónez sugiere la tintura vinosa de anís para aliviar los síntomas de indigestión, así como una o dos tazas de infusiones de hojas de boldo, en ayunas.
Para aumentar las defensas, tome diariamente dos litros de agua pura con limón y miel.
Para el insomnio y estrés: Té de hojas de valeriana y pasiflora. Poner agua a hervir, ya que ha hervido, apagarlas con hojas y ramas de ambas hierbas y tomar una o dos tazas media hora antes de acostarse.
Hierba mora. Por su alto contenido de sales minerales es un excelente reconstituyente que se recomienda en el tratamiento de anemia, así como para mantener el sistema inmunológico en óptimas condiciones, afirma Godínez.